El viernes pasado lloramos una vez más al recordar esa inmensa masa de pueblo que dio la vida por Perón. Cuando se enteraron de la reclusión del general en la isla Martín García, más de dos millones de argentinos, cruzaron nadando el riachuelo desde el polo industrial de Avellaneda, llegaban del sur, del norte, del este y del oeste en camiones, caminando y lo hubiesen hecho arrastrándose si no tenían otro medio.
Nada importaba, solo la lealtad al líder político más grande de la historia. Lealtad a un hombre que dejo lagrimas de sangre por el pueblo proletario y que organizó a las masas para defender los derechos de los mas humildes.
Nadie lo puede negar, la más grande devolución popular, la única realmente popular, fue el 17 de octubre de 1945; Fueron los trabajadores argentinos los que dieron todo por su líder natural, por ese gran argentino.
martes, 21 de octubre de 2008
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1 comentario:
Todo bien, peronchos queridos...
Gracias, pero no gracias...
Me tomé el atrevimiento de votar: entre Perón y Eva... Eva.
Saludos desde La PLata, y un abrazo Juancito...
Cele
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